miércoles, 1 de agosto de 2007

MACUTO

MACUTO


“Me resisto a enterrar
al niño que llevo dentro”


En mis eternas montañas
escuchaba con vehemencia
los comentarios de los viajeros
cuando narraban las bondades
de ese lugar lejano e idílico.


Y la curiosidad me desvelaba
porque a mis infantiles oídos
llegaban a mi ser
los relatos de su policromía.


Cuando me dieron la gran noticia
con ciliar el sueño no podía
por estar contando las horas
que faltaban para que llegara rápido
tan anhelado día.


Saliendo para Macuto!!!
en el nuevo Circo decían
y mi corazón salirse quería
del pecho inocente desbordante de alegría.


Casuchas, fritangas y hervidos de pescado
a la orilla de la playa.
el parque de las palomas
las casas coloniales
y ese Caribe, infinito, me parecía.

Mucha agua en un solo sitio – me dije.


Por primera vez sentí miedo.


Y también por primera vez mis ojos
de sus orbitas salirse querían
porque nunca en mis montañas
había visto tantas caderas reunidas.


Con mis amigos, mirando si mirar
pensando que el respeto podía faltar
opté por caminar en el boulevard.


Como regalo de los dioses
ese inolvidable día
tuve la oportunidad a los lejos mirar
a quien llegaría a ser mi entrenado
y amigo de toda la vida.


Oh! Viejo Longa, por qué partiste sin avisarme
fuiste baluarte e historia de ese pueblo.


Hoy, después de muchos años
siento nostalgia de tu presencia.
tu lar abandonado, drogadictos y alcohólicos
se entrecruzan entre visitantes y parroquianos.


Y en el paseo, donde hablábamos
testigo de muchos amores
en las noches de luna llena
depresión me provoca
y deseos de ni volver
a ese lugar soñado de mi infancia loca.


De mi libro: AMOR Y ODIO









No hay comentarios: