jueves, 24 de julio de 2008

LO IRÓNICO: A MÁS BOLÍVARES MENOS INGRESOS

Pitonisos económicos anunciaron el debacle
Lo irónico: a más bolívares menos ingresos

*** En la euforia del gobierno revolucionario cuando el presidente Chávez decía misa y todo el mundo se la escuchaba los técnicos anunciaron que con las políticas de su administración, Venezuela iba camino hacia el Sur, pero sus segundonos utilizando todos los medios negaron la posibilidad. Hoy ya se ha recorrido un buen trecho hacia el abismo.


Al Banco Central no le quedó otra salida si no aceptar, después de muchos ajustes, que el valor del (bolívar fuerte) había caído considerablemente en tan sólo seis meses. Indican sus estimaciones que el bolívar fuerte ya no tiene el mismo poder adquisitivo de 100 céntimos duros, su poder tan sólo llega a 85 céntimos al habérsele evaporado 15 céntimos de su valor.

Los resultados de esa medida metida por los ojos a los venezolanos, vendida como las panacea para controlar la economía, otra más de las muchas que no han servido en el gobierno revolucionario, no podía tener otro final. Existe un comentario generalizado, no aceptado oficialmente, que alguien tuvo la brillante idea (la de los tres ceros) de plagiársela de una tesis de grado de un estudiante colombiano en su país y edulcorada en alto gobierno de Venezuela.

Queda para la historia la cadena televisiva de Gastón Parra Luzardo en diciembre del 2007 cuando afirmó el alumbramiento de una nueva moneda con la que se iniciaría “una economía fuerte” para “un país fuerte” y en su clímax aseguró: “La reconversión monetaria es una expresión del compromiso que asume el BCV y el Ejecutivo Nacional para fortalecer la moneda”, e inmediatamente los ventrílocuos del gobierno comenzaron a repetirlo por todos los medios.

En esta botija bendita por el cielo, donde sale real de todos lados, nadie tomó en serio la alarmante suma que extra oficialmente se dice costó la puesta en marcha la famosa idea de la reconversión monetaria. Los números por algunos indicados llegan a 310 millones de dólares desembolsados por la Asamblea Nacional (por la parte oficial) y unos 400 millones de dólares por el sector privado para adecuar todos los sistemas a tres ceros, con lo que también pasará a la historia los ceros más caros del mundo.

La política del regateo

La brillante idea del Ministro de Agricultura, el mismo que no ha visto parir una vaca, sobre la política del regateo para bajar la inflación, quizás tuvo su inspiración en las políticas iniciadas por otros técnicos en esa área pertenecientes al ministerio de finanzas..

Para inicios del 2007 el alto gobierno anunció y puso en práctica medidas para restringir el dinero con lo que buscaba eliminar que grandes cantidades de dinero anduvieran a la caza de muy pocos productos para darle un parado a la alza de los precios, pero se les olvidaba que el cáncer se encontraba en la ruina a la que habían conducido el aparato productivo y peor aún con su política de arrasar con todo, continuaban manteniendo el discurso contra la empresa privada, la nacionalización y la toma de los centros productivos, los pocos que habían, por parte de las bandas fascistas apoyadas por los brazos armados del mismo gobierno.

Ahora con la política del regateo me imagino que el patrón convocará a lo empleados para regatearles aún más su salario, los sindicalistas revolucionarios le regatearan la gobierno que no les aumente mucho con la que evitarán tener dinero par las compras, cuando llegue el empleado de Cadafe con el alicate a corta la electricidad la ama de casa se le ‘reguindará’ de la escalera para regatearle la factura y asimismo que ni se le ocurra a Aguas de Mérida subir la tarifa por que todos los merideños le van a pegar una llorada tan grande que con sus lágrimas ahogaran el Sur del Lago.

En ese mismo orden, en este gobierno que se ven cosas tan dislocadas, los gobernadores, diputados, legisladores, concejales y ministros le pedirán a sus oficinas administrativas que les rebajen las altas dietas, los altos bonos por comida, pasajes, gastos de representación y vehículos para no tener muchos bolívares con los que presionarán los precios y por supuesto eliminarán las ayudas a los más necesitados porque estos con los reales también irán en busca de productos y el gobierno no quiere que la inflación suba en época de elecciones.

Entonces, para cerrar este análisis, las medidas conocidas como incremento de las tasas de interés, las intervenciones de las operaciones con las tarjetas de crédito, la proporción de los depósitos bancarios, el anunció de bajar el gasto, la venta de bonos y otros papeles, control de cambio y control de precios no tuvieron otro resultado si no el esperado por los mismos técnicos sensatos, no ilusorios gubernamentales, porque la inflación a esta altura del 2008 va a pasaos agigantados de 15.1 por ciento con la tendencia de un cierre sobre el 30 por ciento para finales de año convirtiéndose en la más alta de América Latina.

Yo no fui

Uno de los especialistas y técnico sobradamente demostrado por sus exposiciones, como es José Guerra, dejó entrever en un programa de televisión la pequeña frase de “yo no fui” como tratando de indicar que a tiempo él y otros más advirtieron lo que en sus propias palabras bautizó como una “reconversión chucuta”.

Y es que mucho antes, también otro técnico de la altura de Domingo Maza Zavala, había expresado que “no había condiciones para lanzar al mercado una moneda fuerte porque había primero que enfrentar las causas de fondo, se confía en medidas monetaristas para combatir la inflación toda vez que hay que crear un clima que estimule la inversión y la producción privada”.

Por último, el valor del bolívar fuerte será menos a finales de año, cuando se dispare en este semestre la diarrea de desembolsos (petrodólares) a la economía local para tratar de conquistar votos en la campaña electoral que se avecina tratando de conquistar el mayor número de gobernaciones y alcaldías, aunque en enero se amanezca aún más empobrecidos..

(((PUBLICADO EN DIARIO DE LOS ANDES)))

sábado, 12 de julio de 2008

IDEAS Y CREENCIAS EN LA POLÍTICA ECONÓMICA

Desde la perspectiva de Ortega y Gasset
Ideas y creencias en la política económica


*** “El trabajo tiene el propósito de examinar la política económica impulsada en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez (1989-1993) en torno a la distinción entre ideas y creencias (...) que permitirá analizar en que medida las creencias y las ideas son importantes para justificar políticas económicas, en particular al del periodo 1989-1993 de Venezuela”.


Rossana Hernández del departamento de Economía de la Universidad de Los Andes, emite en su trabajo sus investigaciones “para establecer un marco general para el análisis de la política económica de un periodo altamente controversial dentro del proceso histórico-político de Venezuela: el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez”.

Hernández en un amplio estudio filosófico explica algunos puntos como El problema de las creencias y las ideas, seguidamente de otro punto en el mismo sentido como La distinción entre ideas y creencias donde explica que:

“Las creencias son ideas, pero ideas que forman parte de nuestra existencia sin preguntarnos si son verdaderas o no; contamos con ellas sin pensar en ellas. Por el contrario, las ideas se nos ocurren, son resultado de la actividad intelectual. Este punto de coincidencia delimita las ideas y las creencias. Las ideas por su carácter crítico, permiten adherirse a ellas, defenderlas a través de la reflexión, del análisis, del estudio y la madurez intelectual”.

La política económica como creencia


La investigadora indica que es preciso precisar la política económica como creencia, preguntarnos qué significa como creencia y cuáles son los elementos fundamentales que definen una política económica como creencia.

“Por lo tanto, la política económica de un país abarca el conjunto de medidas de carácter económico que el gobierno decide para dirigir la economía en cierto periodo. En consecuencia, se fija un conjunto de variables macroecnómicas que establecen la política monetaria, la política fiscal, la política de precios, de empleo y la política comercial”.

En ese orden de ideas, Hernández indica que es necesario admitir que la política económica tiene como principal elemento constitutivo, la teoría económica (...) por otro lado de acuerdo al planteamiento Mario de Bungue en su Economía y Filosofía, la economía tiene tanto una justificación teórica como una justificación moral.

En otras palabras, explica Hernández, la política económica no es sólo una decisión que se toma con criterios técnicos; su naturaleza se fundamenta en juicios de valores y preferencias de los actores sociales involucrados en el proceso. Sus consecuencias se resuelven como se resuelve los problemas políticos: según la correlación de fuerzas o el poder que sea capaz de mantener cada actor social según sus intereses particulares.

“En cuanto a la correlación de fuerzas Carlos Andrés Pérez contó con el apoyo mayoritario del Congreso Nacional, pues la mayoría parlamentaria la tenía el partido Acción Democrática. Estas condiciones favorecieron de alguna manera la aprobación, justificación y aplicación del VIII Plan de la Nación”.

A partir de 1989, dice Hernández, con el cambio del panorama económico, como resultado de la deuda externa y otras circunstancias, se demostró el fracaso de las políticas económicas populistas que habían sido aplicadas en el transcurso de los anteriores periodos gubernamentales.

“Dentro de este contexto, varios aspectos en el desempeño de la economía venezolana justificaron las propuestas y opciones de política económica: los desequilibrios externos, la existencia de un sector industrial protegido de forma inadecuada, la participación del Estado en la economía. La solución a este tipo de problemas coyunturales comenzó con el ‘paquete económico’”.

El Gran Viraje

Rossana Hernández explica que en la segunda administración de Carlos Andrés Pérez adoptó un programa económico denominado El Gran Viraje. Las condiciones en que encontró el país al asumir el mandato justificaron un plan de ajuste, cuya orientación y efectos pueden cuestionarse, más no la necesidad de su instrumentación. El gobierno optó por una profunda transformación de la economía nacional para transformarla de estatista y paternalista, en una de mercado, que facilitara su incorporación en la economía mundial.

La experiencia venezolana, adicionó, sirve para ilustrar el papel de las creencias, de las convicciones y de la teoría en el diseño y aplicación de una política económica como la que se aplicó en Venezuela en el período 1989-1993. Sobre todo, cuando el gobierno intentó hacer un viraje en el desempeño económico tal y como sucedió en Venezuela en ese periodo.

“No se puede justificar políticas económicas por sólo creer o tener la convicción de que su éxito esté garantizado. No obstante se debe tener presente que en países como los nuestros, que no han resuelto sus problemas sociales, se debería estudiar más profusamente el impacto social de tales medidas. No se puede equilibrar la economía macroeconómicamente en detrimento de la sociedad”.

Estas ideas, dijo finalmente, impulsaron la conformación de su creencia y su convicción en el mercado. La justificación a ultranza de esta creencia le dio plena libertad a la tecnocracia económica (...) sin embargo, la brutal reacción de la realidad fue la responsable de que esa creencia entrara en crisis junto con el país entero. A pesar de que la realidad le demostró con suficiente anticipación lo erróneo de la creencia, como buen acreencia, se empecinó en aferrarse a ella. Y esta conducta no la explica la economía.

Con la misma piedra

Pareciera que la vida le ofrece la oportunidad a los venezolanos de tropezar por más de una vez con la misma piedra y es que al leer a los especialistas se confirma que caminamos una y otra vez sobre el mismo abismo, pero que sordos y ciegos se espera siempre por un nuevo mesías que camine hacia el fracaso cabalgando sobre el populismo.

Lo menos que hacen los dirigentes cuando llegan al poder es tomar en cuenta a los doctos del proceder, por el contrario se ciegan y sólo escuchan a los miembros de sus círculos más cercanos, máxime si es estudiado, como se ha comprobado con tanto intelectual que ha llegado al poder en esta revolución.

El populismo de Carlos Andrés Pérez y sus deseos de ser el presidente de Latinoamérica quedó para los chistes de mal gusto, ante el avasallante poder que ejerce a punta de petrodólares y las ansias de mando que manifiesta el actual mandatario Hugo Chávez, sin embargo, sin ver y mucho menos reconocer el fracaso del anterior, muchos compatriotas aplauden a rabiar al actual jerarca.
(( PUBLICADO EN DIARIO DE LOS ANDES))

EL PENSAMIENTO ECONOMICO VENEZOLANO

En el siglo XX
El pensamiento económico venezolano


“Los tiempos que corren después de la segunda guerra mundial fueron propicios para expandir un cúmulo de ideas sobre cómo sostener el crecimiento de las economías industrializadas que habían sido golpeadas por la crisis y la guerra, y en América Latina se avanzaba en sistematizar un pensamiento sobre cómo alcanzar el desarrollo”

Termina de salir a la luz pública el primer número de recensiones orales editado por la Academia Nacional de Ciencias Económicas donde vienen los trabajos de Armando Córdova, Raúl Huizzi, Eduardo Ortiz y Héctor Silva Michelena, sobre la obra El Pensamiento Económico Venezolano del siglo XX de este último escritor.

Para este trabajo se toma la referencia del profesor Raúl Huizzi actual decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes que tituló, Una esperanza cristalizada.

Quizás por razones académicas, escribe Huizzi, docentes o de investigación hemos tenido la necesidad de cohesionar las ideas primigenias que permitan una comprensión de la realidad económica venezolana, de su pensamiento y del conocimiento científico, la cual había sido hasta ahora una sola esperanza (...)

Huizzi señala las dificultades de las que hace referencia Silva Michelena para escribir un libro sobre pensamiento económico venezolano, debido, entre otras razones, a los > tardío del establecimiento de los estudios universitarios< y la ausencia de instituciones como el Banco Central de Venezuela, ambos hechos ocurridos en la segunda parte de la década de 1930 (...)

“Lo relevante de esta historia del pensamiento económico venezolano es centrar las primeras ideas sobre el impacto que el petróleo ejerce en el resto de la economía, y que a la larga le dará connotaciones especiales al desplazamiento de la actividad económica que durante el siglo anterior había dado el sustento a la economía venezolana, es decir, la agricultura y la cría” (...)

Huizzi agrega que: “avanzado y ya indetenible el impacto del petróleo en la economía venezolana, el autor de la obra comentada da cuenta de lo que posiblemente sea el elemento más novedoso para interpretar de manera científica la especial particularidad de la estructura económica venezolana”.

El libro de Silva Michelena, describe Huizzi, en otra dirección no menos importante, destaca como un espacio relevante en la historia del pensamiento económico del siglo XX, las tesis para la comprensión de los urgentes problemas del subdesarrollo y las vías para alcanzar el desarrollo.

“El intento de identificar desarrollo con industrialización y toda la teoría del proceso llamado de sustitución de importaciones estará en el centro del debate. Estas ideas, sin lugar a dudas, influyeron en gran parte de los economistas venezolanos, quienes al igual que sus colegas latinoamericanos se preguntaban por las verdaderas causas del subdesarrollo”.

Asimismo afirma que en Venezuela las universidades constituyeron un foco de discusión y de aportes a la “nueva teoría”, que en en buena parte se alejaba de la enseñanza de textos que habían servido de estudio sobre los problemas del desarrollo y el crecimiento económico.

“El pensamiento de Francisco Mieres, Armando Córdova, Maza Zavala y el mismo Héctor Silva sostenía que eran inviables las propuestas de la CEPAL porque no rompía definitivamente con la dependencia de las élites de la periferia. Allí estará la génesis en el pensamiento económico venezolano de la llamada teoría de la dependencia y ella, dirá Silva Michelena, como una categoría analítica y decisiva para comprender nuestras formaciones sociales y su inserción en el sistema mundial capitalista”.

Finalmente Huizzi, entre otros aspectos que abarca, indica que los límites sugeridos para el comentario que hoy nos reúne, pospone consideraciones adicionales sobre esta importante y pionera obra que bosqueja, desde sus inicios, la evolución del pensamiento económico venezolano durante el siglo XX.

COMENTARIOS

En la publicación el profesor Héctor Silva Michelena finaliza diciendo: Debo decir que los comentaristas tan acertadamente elegidos, me han tratado con extrema generosidad. Sus palabras tocaron mis sentimientos y constituyen un estímulo para continuar mi trabajo, a estas alturas de mi vida académica. Mi mayor gratitud queda expresada en los siguientes pensamientos: “creo en la amistad como el invento más bello del hombre”, Aquiles Nazoa y “Mi mejor amigo es que el enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos”, San Martín de Tours.

(((POUBLICADO EN DIARIO DE LOS ANDES)))

CARACTERIZACIÓN DE PEQUEÑAS EMPRESAS DE CONFECCIÓN

Una visión empresarial desde la academia
Caracterización de las pequeñas empresas de confección


*** “El nuevo paradigma industrial cambia no sólo las prácticas empresariales, sino también el actual paradigma de desarrollo a partir del rol que juega la pequeña empresa en los procesos de desarrollo de los países emergentes. Sin embargo, es importante resaltar que durante los últimos dos años el Estado venezolano viene diseñando e implementando políticas dirigidas a fortalecer las pequeñas empresas, con el propósito de abrir la economía y el mercado nacional a la competencia y a la inversión de nuevos actores”.


Carmen Añez Hernández, Socióloga, Magíster en Intervención Social e Investigadora del Centro de Estudios de la Empresa de la Facultad de Ciencias Económicas, y Sociales de la Universidad del Zulia presentó un avance del proyecto de Investigación sobre estrategias de flexibilización laboral Aplicadas por las Empresas de Confección de Ropa Casual, ubicadas en Maracaibo.

El propósito del trabajo es el de caracterizar a las pequeñas empresas de confección de ropa, en cuanto a la organización del trabajo, a su competitividad, y a las estrategias referidas a las relaciones laborales.

Los resultados de las investigaciones reflejan, que dichas empresas son pequeñas unidades productivas, caracterizadas por baja dotación de capital, tecnología obsoleta, producción artesanal y una combinación de fuerza de trabajo asalariada y
familiar. Se concluye que en estas formas de producción no existe una relación laboral formal con sus trabajadores, que más bien queda al libre albedrío de los dueños, desdibujándose así los derechos laborales lo cual implica que se elimina la protección laboral, económica y respecto a la seguridad social.

Añez indica que se quiere alcanzar una mejor distribución del ingreso que propicie el logro del equilibrio económico y la reactivación del aparato productivo. Para alcanzar estos propósitos entre las líneas de acción se encuentra la “protección y fomento de la economía social, como una estrategia para la democratización del mercado y el capital” en tal sentido, se busca la participación en el mercado de nuevos actores económicos, tales como empresas familiares, asociaciones comunitarias, cooperativas, pequeños empresarios, entre otros.

“Bajo esta premisa, en los últimos años el país ha sido testigo de un crecimiento acelerado de pequeñas empresas conducidas por un nuevo tipo de empresario emergente; según FUNDES (2004), se han creado alrededor de 8.701 pequeñas empresas y 2.013 medianas”.

Las empresas se ocupan “de la transformación (diseño, corte y costura) de la tela, cuero, y otros materiales provistos por la industria textil” (Sandrea y Boscán, 2004:341). A pesar del número significativo establecido en el mencionado municipio, el nivel de desarrollo de estas empresas ha sido lento y desigual en términos de productividad y competitividad. Esto se evidencia en las características de sus organizaciones, en su funcionamiento, en su precaria tecnología, entre otros aspectos, situación que genera su fin prematuro en la mayoría de los casos, provocando inestabilidad e incertidumbre en la fuerza de trabajo.

Metodología utilizada

La información recoge la estructura y dinámica de las pequeñas unidades productivas que son emprendidas con muy poco capital y operan al margen de la legalidad, han sido poco estudiadas en la realidad venezolana.

Las microempresas de confección de ropa fueron tomadas como unidades de análisis, ya que tienen en común la condición de ser microempresas familiares, que se caracterizan por generar una actividad con fuerza de trabajo (compuesta en su mayoría por parientes) excluida del mercado formal de trabajo; el número de ocupados por unidad es muy pequeño, en promedio de 5 trabajadores, y cuando existe una demanda que rebasa su capacidad productiva, contratan máximo tres trabajadores hasta cumplir con la producción.


COMPETITIVIDAD

La investigadora expresa que de acuerdo a algunos señalamientos específicos, en una economía globalizada resulta difícil que una empresa por sí sola alcance y mantenga niveles de competitividad.

En este sentido, es necesario reformular los modelos gerenciales, con el fin de implantar estrategias, de cómo competir, de alianzas para compartir responsabilidades, entre otras, y así, adaptarse a las incertidumbres y exigencias de los mercados.

Desde esta óptica, las empresas se están transformando en redes descentralizadas con cierto grado de autonomía, estructurando redes de proveedores y distribuidores que, de acuerdo con Gamboa et al (2003:309), “tienen como objeto asegurar la colaboración de empresas de menos tamaño con la empresa líder en el suministro o en la distribución”.

Algunos análisis sostienen que “el 79% de las PYMES presentan debilidades de estrategias, 7 de cada 10 pequeñas y medianas empresas, no contemplan dentro de sus políticas el entrenamiento empresarial, y no consideran el apoyo tecnológico, organizacional como una inversión, sino como un gasto, o propio de las élites empresariales”.

En Venezuela existe una política nacional relacionada con el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, en la cual se presentan aspectos relevantes tales como financiamiento,
apoyo tecnológico, capacitación para los pequeños empresarios y sus trabajadores, entre otros aspectos.

Empleo a tiempo parcial

En general se asocia a las pequeñas y medianas empresas con la creación de empleo. En el sector confección se dice que es intensivo en mano de obra, generalmente de baja calificación, lo que permite catalogarlo como un importante generador de puestos de trabajo, aunque por lo general éste pague salarios mínimos. La participación de estas empresas en la creación de empleo, se relaciona con la modalidad de contratación temporal que vienen aplicando.

La contratación temporal y la movilidad laboral es una estrategia constante, que utilizan las empresas para desembarazarse de la creación de empleos indefinidos, es decir, aquellos que corresponden a un empleo normal para el que se contrata un asalariado estable a tiempo completo y devengando los beneficios estatuidos en las leyes que rigen la relación laboral.

Los contratos de trabajo son atípicos, no se formalizan, propiciando una alta discrecionalidad por parte de los dueños de la empresa para la contratación y terminación de la relación laboral, lo cual ocasiona inestabilidad laboral, a pesar de los niveles de exigencias y presión por aumentar la cantidad y mejorar la calidad de la producción.

La intensidad del trabajo en las pequeñas empresas de confección de ropa, se logra por la vía del mandato, de la forma de contratación y con los mecanismos de fijación salarial. Al menos dos formas se pueden destacar: el pago por producción y las metas de producción.

La jornada laboral excede las ocho horas de trabajo normal, los trabajadores no cuentan con horas de descanso, hasta el punto que la hora del almuerzo no es respetada, de tal manera que, para cumplir con su cuota de producción, prefieren permanecer en su puesto para no interrumpir su labor.

Resulta claro que en las pequeñas empresas de confección de ropa no se han realizado cambios modernizadores en la organización del trabajo, en la tecnología, entre otros aspectos, pero sí se han realizado acciones flexibilizadoras para endosar a los trabajadores el incremento de la productividad, aunque realicen tareas parceladas.

Entre otro puntos la autora concluye que las pequeñas empresas de confección de ropa, desde el punto de vista gerencial, están inmersas en un híbrido conformado por principios del taylorismo y de flexibilización, lo cual no les garantiza participar en el mercado y competir de acuerdo con los parámetros exigidos en la actualidad.

Algunas Observaciones

La mayoría de las pequeñas empresas de confección de ropa son iniciativa de un grupo familiar o de la experiencia de un profesional que adquirió su conocimiento como trabajador en una gran empresa de confección.

En estas organizaciones existe un alto grado de flexibilidad en el uso de la fuerza de trabajo, materializada en la amplia movilidad de los puestos de trabajo, en el libre uso de horas extras, en la disminución del descanso o recuperación del trabajador, en las formas de contratación y en la asignación de las remuneraciones.

(( PUBLICADO EN DIARIO DE LOS ANDES)))

ELIMINACIÓN DE IMPUESTO NO REACTIVARA LA ECONOM IA

La inflación fenómeno incontrolable
La eliminación de impuestos no reactivará la economía.


*** La inflación se debe fundamentalmente a una subida descontrolada de los precios de los commodities, impulsados por la globalización y el crecimiento económico en un periodo de tiempo ya bastante largo, llevando la carga de la culpa los países asiáticos los que requieren cada vez más materias primas para desarrollar su infraestructura interna y potencia sus fabricas y su parque automotriz.

Realmente la subida de precios más acentuada en la historia reciente se ha producido en los últimos 10 años, sobre todo los relacionados con los alimentos y los energéticos, esto según la entrega de los cables internacionales ha llevado a protestas en España, Haiti México y ahora Argentina, en contra partida e inexplicablemente en medio de una bonanza y una estabilidad económica.

Como se recordará en los 10 años pasados y en el último quinquenio cuando se leían los reportes financieros se sentía un ambiente de crecimiento benigno con unos índices de inflación soportables, pro al mismo tiempo los medios informáticos hacían conocer como China con su mano de obra barata se estaba infiltrando en la economía mundial.

Hoy, es conocido que los países que componen el mundo asiático buscan con la riqueza producida por la técnicas capitalistas (son comunistas de nombre allí también fue derrotado este sistema) materias primas para abastecer su cada día más desbordada ansiedad por bienes y comodidades del mundo occidental lo que ha hecho disparar los precios a escala mundial.

En Venezuela, un país lleno de riquezas, no ha surgido un mayor cúmulo de protestas porque buena parte de la renta petrolera se coloca en las cadenas comunicacionales propagandísticas del gobierno que tratan de vender un país inexistente, pero cada vez se ve claramente que son menos los que creen en la propaganda oficialista, porque el hambre y las recortes presupuestarios familiares golpean con mayor rigurosidad sobre todo los bolsillos de los pobres.

Economía paralizada

El presidente de la Red por la Defensa de la Propiedad, Vicente Brito, afirmó en una entrevista para un medio capitalino que si bien la eliminación de los Impuestos a las transacciones financieras impactaba en un 3 y 4 por ciento, la medida técnicamente no es reactivadora de la economía, porque sólo tiene impacto en la disminución de los costos generales.

“Para que el gobierno pueda combatir la inflación, dijo a la periodista, debe atender tres aspectos fundamentales: un aumento de la producción, un aumento de la productividad y sobre bodoque el gobierno deje de gastar más dinero del que establece el presupuesto”.

Los problemas que afectan a las familias venezolanas están bien definidos: el alto costo de la vida, el desempleo y el deterioro de la calidad de vida. Esto esta sustentado, adicionó Brito, en el hecho que un 65 por ciento de las familias venezolanas tiene un ingreso por debajo de la canasta alimentaria la que se ubica en unos mil 400 Bs.F. y esto está inmerso en un 62 por ciento de los venezolanos que no tienen empleo estable, ya porque estén en la economía informal o desempleados.

Brito comparó los niveles de alimentación de Venezuela con los Haití, Zimbawe o Bangladesh cuando consideró que el consumo de proteínas es uno de los más bajos del mundo considerándolo incomprensible ante los altos precios del petróleo venezolano.

“Cuando analizamos el sector vivienda se puede comprobar que existen mas de 2 millones de ranchos que requieren de inmediato una respuesta del gobierno por esto es necesario que la población se pregunte: ¿por qué se tienen este alto costo de la vida con los ingresos fiscales que entran al país? O también se pueden preguntar ¿cómo se están invirtiendo los recursos que entran por petróleo?.

Finalmente razonó que con estos altos precios del petróleo, no hay explicación para tener esta situación inflacionaria, que se traduce en un problema de complejidad social y un problema preocupante de alimentación par ala familia venezolana.

ARANDO EN EL MAR

La prensa nacional trae la información que sólo faltan 10 días para que el gobierno llegue a un acuerdo con la empresa Techint de la Siderúrgica Sidor, porque el 30 de este mes vence el plazo de las negociaciones en el que el gobierno podrá declarar la empresas de utilidad pública y proceder a pagar la indemnización.

No es del interés ni el sentido de esta nota decidir sobre le fondo de la medida, pero si dejar constancia que los llamados del presidente Hugo Chávez a los inversionistas privados, no son más que pavonerías televisivas que lo achacan de vez en cuando.
Qué inversionista en su sano juicio va a traer su capital al país, el que le ha costado su sudor producirlo, si ante cualquier eventualidad o en el momento de su más alta producción la Presidencia decide nacionalizarla o a través de sus bandas rojizas deciden la toma de sus plantas paralizando la producción para llevarla a la quiebra y poder negociarla por tres lochas.

Cuando la comunidad nacional e internacional habla y exige seguridad para los ciudadanos no es solamente la física, la de su propiedad, si no seguridad jurídica para poder invertir, quizás ante este temor es que se observa como grandes transnacionales prefieren invertir en Colombia, un país en guerra por de 40 años, pero con unos poderes públicos autónomos que le brindan seguridad a las transacciones.

((( PUB LICADO EN DIARIO DE LOS ANDES)))

LA CAIDA DE LA ECONOMIA

Solo los fantasmas bailan en las viejas moliendas
La caída de la economía y el abandono del campo

*** Sólo un hombre salido del campo generó el interés por las inversiones en la agricultura como fue Juan Vicente Gómez al punto de convertirse en uno de los grandes accionistas, no sólo del mundo azucarero si no de gran número de rublos agrícolas y ganaderos.



El paso de los venezolanos de la vida rural a la Venezuela citadina, atraídos por los fáciles ingresos generados por el petróleo, golpeó mortalmente la producción del campo y ese paseo fúnebre que se inició en la década de 1910, aún mantiene en un velorio interminable la economía del país.

Sólo basta, en el caso del rublo caña de azúcar que ocupa este trabajo, ver como los campos donde antes crecían los cañamelares ahora son sembradíos de cultivos del ciclo corto, como es el caso de La Playa de Bailadores donde existieron siete trapiches, ahora sólo ruinas y escombros quedan en sus predios o en caso contrario grandes urbanismos en sus terrenos se levantan buscando el cielo, como es el caso del municipio Campo Elías.

De igual manera en la ciudad de Mérida, del ingenio azucarero de Santiago de La Punta (La Parroquia) sólo le queda con vida la laguna donde desembocaba parte de sus cachazas producto de las grandes cantidades de caña cultivadas en las fincas de Campo de Oro y La Otra Banda.

La iniciativa privada zuliana

Marisol Rodríguez y Nilda Bermúdez de la Universidad del Zulia presentaron el trabajo La iniciativa privada zuliana: Motor del empresariado azucarero nacional 1910-1936 en el que desarrollan toda una tesis de la “alianza estratégica de hombres y mujeres de distinta procedencia que sentó las bases para el impulso de un proyecto azucarero de mediano y largo alcance que diversificó la economía del siglo pasado”.

Es casi incomprensible y también desconocido por los grandes bloques juveniles del estado Zulia que ese estado fue uno de los grandes productores de caña de azúcar, porque desde hace años sus grandes ingresos y centro de producción están movidos por la industria petrolea y minera, pero en realidad nacieron en su territorio las compañías Unión Agrícola (1909), Central Azucarero del Zulia (1912) y Central Azucarero Gran Vía (1917) con la característica muy específica que su capital fue totalmente criollo y The Venezuela Sugar Company o Central Venezuela con capital extranjero.

Los métodos utilizados por la Unión Agrícola, explican las investigadoras, para realizar las operaciones monetarias con sus socios, endeudarlos y colocar como fianza sus propiedades y, al mismo tiempo, captar a otros actores sociales para incorporarlos como accionistas, formaba parte de las estrategias de la compañía para apropiarse de otras tierras destinadas a aumentar la producción de caña y multiplicar sus beneficios.

“Por otra parte, en materia económica, los miembros de la Unión Agrícola conocían los medios modernos de las operaciones mercantiles para invertir y obtener mayores ganancias. Ellos se arriesgaron no sólo a invertir , sino a otorgar empréstitos, sin el pago inmediato, pero tomando como fianza propiedades y la producción en las labores agrícolas a fin de lograr el cometido. El imaginario del agricultor y comerciante fue confrontándose con los desafíos asomados en el horizonte e iba reaccionando de acuerdo con las nuevas circunstancias económicas y la influencia de las ideas liberales del momento histórico”.

Nacimiento azucarero

El nacimiento de la industrialización de la caña, relatan en su trabajo, se inició con el Central Azucarero del Zulia en el municipio Bobures que demandó la incorporación de nueva tecnología y equipos modernos que permitiera la industrialización del azúcar y la calidad de los productos destinados al mercado (...) los esfuerzos de las familias prominentes de la entidad zuliana , entre otras, los París en Maracaibo y Urdaneta, y los Carroz, Lizarzábal, Cedeño, Matos, Pérez, Pulgar, Medina y Troconis en sucre y Colón.

“El Ingenio El Banco sirvió de expansión para el Central Azucarero del Zulia y domicilio los capitales que se cruzaron entre los antiguos socios de la Unión Agrícola de Maracaibo y los nuevos accionistas de la compañía anónima Maracaibo. (...) En el contrato se preveía la autorización para levantar otros ingenios y comprar tierras baldías en los espacios que fueran de interés para la compañía. El tratamiento que el gobierno nacional le dio al ingenio podría explicarse por el interés y las acciones que poseyó Gómez en el Central Azucarero del Zulia”.

En las líneas generales con la instalación de las compañías anónimas The Venezuela Sugar Company en el estado Zulia, Central Azucarero La Ceiba en el estado Trujillo y la Central Tacarigua en el estado Carabobo se impulsó en Venezuela el proceso de la industrialización de la caña de azúcar y sus derivados, explicaron finalmente.

Este es una explicación de lo que fue uno de los emporios de producción en la Venezuela agrícola que después cayó en desgracia hasta llegar a los límites de hoy día, agravados si se toma en cuenta por las grandes importaciones de alimentos existente o las inversiones mil millonarias realizadas en Barinas en lo que sería el más grande ingenio azucarero y hasta la presente no ha podido arrancar.


Lo que queda


De la época el historiador José Ángel Rodríguez dejó para el recuerdo que: los paisajes cañeros se transformaron progresivamente en las cuatro primeras décadas del siglo XX para luego acusar cambios más profundos y significativos a partir de la década del cincuenta. Este período está caracterizado por la combinación y coexistencia de viejas y nuevas técnicas que conforman un panorama sugestivo del desarrollo del cultivo y de su industrialización siendo en este sentido de los primeros rubros agrícolas que pasa por este proceso, aunque existen técnicas rudimentarias.

El agricultor tradicional se caracterizó porque privo en el individualismo, prevaleció el interés particular, mantuvo precio bajos, concentró la ganancia en uno solo, competió individualmente, dispuso de capital limitado, hubo arraigo de costumbres y Basó el comercio en el honor, entre otros.

En contra parte el empresario azucarero emergió porque prevaleció lo corporativo, creo una administración de la sociedad, formó redes de productores, implantó un cuerpo de normas jurídicas para regir la participación de los participantes, controló a miembros y posesiones agrícolas, repartió las ganancias con los accionistas y los reinvirtió en nuevos negocios, creó nuevos espacios de participación, fortaleció al defensa de la empresa y ventiló los juicios públicamente, sumados a otros interesantes puntos gerenciales.

(((PUBLICADO EN DIARI DE LOS ANDES))

DESABASTECIMIENTO AL CAER PRODUCCIÓN

Un panorama nada alentador par el 2008
Desabastecimiento al caer la producción a cifras críticas



Al parecer es difícil que los operadores políticos del actual gobierno entiendan las leyes de la economía, tal y como es concebida por los opositores y por el resto del mundo, entre ellos otros regimenes de corte comunistas o socialista que ahora se han convertido en los más grandes consumidores y sus compras ha puesto tambalear las reservas de comida en el mundo, entre estos la leche y la harina.

Con las políticas económicas diseñadas en la sala situacional de Miraflores y a través de los programas televisivos, foro preferido por el presidente para dirigir el país, sólo han logrado poner de relieve el desabastecimiento generalizado al haber subido el consumo a un ritmo muy veloz que llega en los actuales momentos a un 19.5 por ciento en volumen, al contrario de la producción, como en el caso del sector manufacturero, que tan sólo llega a un ocho por ciento.

En palabras sencillas, la brecha entre la producción y el límite de la demanda, hace que se dispare la inflación, al no nivelar la oferta con la demanda. De allí que la pregunta obligada es por qué no crece la producción y la respuesta también muy sencilla es que la producción en esas cifras no se alcanza de la noche a la mañana.

Pero además hay un factor que muchas veces no es tomado en cuenta en los análisis realizados por los párvulos y es la decisión oficial que obliga a los productores a trabajar para dar pérdidas y está medida no la comparte nadie porque nadie trabaja gratis y menos para ir a la quiebra.

De tal manera, un ganadero que es obligado a vender la leche por debajo de lo que le cuesta producirla, prefiere sacrificar la res porque no hay incentivos para continuar criando rebaños y con ello elimina la posibilidad de producir ese renglón, pero además ese productor tiene la posibilidad de emigrar o vender los productos a Colombia donde obtiene los precios que le son satisfactorios.

Ahora a estas alturas del mandato del presidente Chávez se ha producido un vacío en la producción y el gobierno trata de llenar las anaqueles a punta de importaciones de manera masiva respaldadas por los fardos llenos de dólares que maneja la actual administración.

Por lo tanto surge otra pregunta y es por qué entonces no compran lo necesario para abastecer la demanda interna y la respuesta es que los negociadores en el exterior se han encontrado con la dura realidad sobre la demanda de alimentos de China e India, que ahora capitalistas, pagan lo que sea para satisfacer la necesidad de los millones de subditos y esa demanda ha desatado la escala de precios, que si la tomaran como ejemplo entenderían de una buena vez lo que sucede en los límites internos de la patria.

Entonces Venezuela se encuentra en el exterior comprando a unos precios altísimos, pero que por políticas revolucionarias se tiene que vender localmente con unos precios artificialmente bajos. Aquí surge el subsidio que es cancelado por el gobierno con los dineros del pueblo, por eso importa alimentos sin tomar en cuenta los costos porque no pagan de su bolsillo las pérdidas que esto produce y esto también explica por qué ahora los importadores se han retirado del negocio porque nadie va a importar para perder.

Cooperativas en quiebra

Los más inocentes piensan que el gobierno con toda la maniobra que tiene en el manejo de los abultados montos de dólares no produce en el país los diferentes productos alimenticios. Ante esto se tiene que recordar que cuando el Estado no ha tenido en ninguna parte y menos aquí resultados positivos cuando opta por esta actividad.

En el actual gobierno se quiso emprender esta actividad para compensar la producción a través de las cooperativas, sin pensar que la gerencia es algo serio, es una actividad profesional. Las cooperativas tienen que gerencia de primera línea, para que sean planificadas y bien manejadas. No basta con darle una empresa en plena producción a un grupo de obreros que se harán millonarios.

Tal como se informó la semana pasada una cooperativa que se le asignó una empresa de papel en plena producción termina de dar un “mono” de 18 mil millones de bolívares y otra suma similar en deuda contraída y es que la gerencia es algo serio.

Entonces lo más inmediato, observando el panorama cercano es que se avecina la crisis del desabastecimiento con visos de escasez crítica con camino a poner en práctica la tarjeta de razonamiento provocados no solamente por los desestímulo en la producción sino por la escasez de las materias primas que no permitirá que el producto llegue al consumidor.

A lo anterior hay que sumarle la dificultad de conseguir dólares y algunos empresarios indican que los reciben hasta con seis meses de retraso. Esto llama poderosamente la atención porque cuando se lee las informaciones de Cadivi se encuentra las cifras de liquidación de dólares hasta el mes de agosto en un monto promedio de 160 millones de dólares al día, entonces surge una nueva pregunta: a quién le están asignado esas millonada de moneda extranjera.

Finalmente se puede ver con detenimiento que la liquidación de dólares comparado entre 2006 y 2007 es de unos montos in cuantificables por lo que no se entiende la falta de dólares para las importaciones y tiene que esperar todo ese tiempo valioso para realizar las importaciones.

En general la situación será más crítica si la decisión personal del presidente Chávez de cerrar el trato con la república de Colombia es llevada adelante y se cierran las importaciones porque por la frontera de esa nación llega más comida que de ninguna otra parte del planeta.

(( PUBLICADO EN DIARIO DE LOS ANDES))