Una visión empresarial desde la academia
Caracterización de las pequeñas empresas de confección
*** “El nuevo paradigma industrial cambia no sólo las prácticas empresariales, sino también el actual paradigma de desarrollo a partir del rol que juega la pequeña empresa en los procesos de desarrollo de los países emergentes. Sin embargo, es importante resaltar que durante los últimos dos años el Estado venezolano viene diseñando e implementando políticas dirigidas a fortalecer las pequeñas empresas, con el propósito de abrir la economía y el mercado nacional a la competencia y a la inversión de nuevos actores”.
Carmen Añez Hernández, Socióloga, Magíster en Intervención Social e Investigadora del Centro de Estudios de la Empresa de la Facultad de Ciencias Económicas, y Sociales de la Universidad del Zulia presentó un avance del proyecto de Investigación sobre estrategias de flexibilización laboral Aplicadas por las Empresas de Confección de Ropa Casual, ubicadas en Maracaibo.
El propósito del trabajo es el de caracterizar a las pequeñas empresas de confección de ropa, en cuanto a la organización del trabajo, a su competitividad, y a las estrategias referidas a las relaciones laborales.
Los resultados de las investigaciones reflejan, que dichas empresas son pequeñas unidades productivas, caracterizadas por baja dotación de capital, tecnología obsoleta, producción artesanal y una combinación de fuerza de trabajo asalariada y
familiar. Se concluye que en estas formas de producción no existe una relación laboral formal con sus trabajadores, que más bien queda al libre albedrío de los dueños, desdibujándose así los derechos laborales lo cual implica que se elimina la protección laboral, económica y respecto a la seguridad social.
Añez indica que se quiere alcanzar una mejor distribución del ingreso que propicie el logro del equilibrio económico y la reactivación del aparato productivo. Para alcanzar estos propósitos entre las líneas de acción se encuentra la “protección y fomento de la economía social, como una estrategia para la democratización del mercado y el capital” en tal sentido, se busca la participación en el mercado de nuevos actores económicos, tales como empresas familiares, asociaciones comunitarias, cooperativas, pequeños empresarios, entre otros.
“Bajo esta premisa, en los últimos años el país ha sido testigo de un crecimiento acelerado de pequeñas empresas conducidas por un nuevo tipo de empresario emergente; según FUNDES (2004), se han creado alrededor de 8.701 pequeñas empresas y 2.013 medianas”.
Las empresas se ocupan “de la transformación (diseño, corte y costura) de la tela, cuero, y otros materiales provistos por la industria textil” (Sandrea y Boscán, 2004:341). A pesar del número significativo establecido en el mencionado municipio, el nivel de desarrollo de estas empresas ha sido lento y desigual en términos de productividad y competitividad. Esto se evidencia en las características de sus organizaciones, en su funcionamiento, en su precaria tecnología, entre otros aspectos, situación que genera su fin prematuro en la mayoría de los casos, provocando inestabilidad e incertidumbre en la fuerza de trabajo.
Metodología utilizada
La información recoge la estructura y dinámica de las pequeñas unidades productivas que son emprendidas con muy poco capital y operan al margen de la legalidad, han sido poco estudiadas en la realidad venezolana.
Las microempresas de confección de ropa fueron tomadas como unidades de análisis, ya que tienen en común la condición de ser microempresas familiares, que se caracterizan por generar una actividad con fuerza de trabajo (compuesta en su mayoría por parientes) excluida del mercado formal de trabajo; el número de ocupados por unidad es muy pequeño, en promedio de 5 trabajadores, y cuando existe una demanda que rebasa su capacidad productiva, contratan máximo tres trabajadores hasta cumplir con la producción.
COMPETITIVIDAD
La investigadora expresa que de acuerdo a algunos señalamientos específicos, en una economía globalizada resulta difícil que una empresa por sí sola alcance y mantenga niveles de competitividad.
En este sentido, es necesario reformular los modelos gerenciales, con el fin de implantar estrategias, de cómo competir, de alianzas para compartir responsabilidades, entre otras, y así, adaptarse a las incertidumbres y exigencias de los mercados.
Desde esta óptica, las empresas se están transformando en redes descentralizadas con cierto grado de autonomía, estructurando redes de proveedores y distribuidores que, de acuerdo con Gamboa et al (2003:309), “tienen como objeto asegurar la colaboración de empresas de menos tamaño con la empresa líder en el suministro o en la distribución”.
Algunos análisis sostienen que “el 79% de las PYMES presentan debilidades de estrategias, 7 de cada 10 pequeñas y medianas empresas, no contemplan dentro de sus políticas el entrenamiento empresarial, y no consideran el apoyo tecnológico, organizacional como una inversión, sino como un gasto, o propio de las élites empresariales”.
En Venezuela existe una política nacional relacionada con el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, en la cual se presentan aspectos relevantes tales como financiamiento,
apoyo tecnológico, capacitación para los pequeños empresarios y sus trabajadores, entre otros aspectos.
Empleo a tiempo parcial
En general se asocia a las pequeñas y medianas empresas con la creación de empleo. En el sector confección se dice que es intensivo en mano de obra, generalmente de baja calificación, lo que permite catalogarlo como un importante generador de puestos de trabajo, aunque por lo general éste pague salarios mínimos. La participación de estas empresas en la creación de empleo, se relaciona con la modalidad de contratación temporal que vienen aplicando.
La contratación temporal y la movilidad laboral es una estrategia constante, que utilizan las empresas para desembarazarse de la creación de empleos indefinidos, es decir, aquellos que corresponden a un empleo normal para el que se contrata un asalariado estable a tiempo completo y devengando los beneficios estatuidos en las leyes que rigen la relación laboral.
Los contratos de trabajo son atípicos, no se formalizan, propiciando una alta discrecionalidad por parte de los dueños de la empresa para la contratación y terminación de la relación laboral, lo cual ocasiona inestabilidad laboral, a pesar de los niveles de exigencias y presión por aumentar la cantidad y mejorar la calidad de la producción.
La intensidad del trabajo en las pequeñas empresas de confección de ropa, se logra por la vía del mandato, de la forma de contratación y con los mecanismos de fijación salarial. Al menos dos formas se pueden destacar: el pago por producción y las metas de producción.
La jornada laboral excede las ocho horas de trabajo normal, los trabajadores no cuentan con horas de descanso, hasta el punto que la hora del almuerzo no es respetada, de tal manera que, para cumplir con su cuota de producción, prefieren permanecer en su puesto para no interrumpir su labor.
Resulta claro que en las pequeñas empresas de confección de ropa no se han realizado cambios modernizadores en la organización del trabajo, en la tecnología, entre otros aspectos, pero sí se han realizado acciones flexibilizadoras para endosar a los trabajadores el incremento de la productividad, aunque realicen tareas parceladas.
Entre otro puntos la autora concluye que las pequeñas empresas de confección de ropa, desde el punto de vista gerencial, están inmersas en un híbrido conformado por principios del taylorismo y de flexibilización, lo cual no les garantiza participar en el mercado y competir de acuerdo con los parámetros exigidos en la actualidad.
Algunas Observaciones
La mayoría de las pequeñas empresas de confección de ropa son iniciativa de un grupo familiar o de la experiencia de un profesional que adquirió su conocimiento como trabajador en una gran empresa de confección.
En estas organizaciones existe un alto grado de flexibilidad en el uso de la fuerza de trabajo, materializada en la amplia movilidad de los puestos de trabajo, en el libre uso de horas extras, en la disminución del descanso o recuperación del trabajador, en las formas de contratación y en la asignación de las remuneraciones.
(( PUBLICADO EN DIARIO DE LOS ANDES)))
Caracterización de las pequeñas empresas de confección
*** “El nuevo paradigma industrial cambia no sólo las prácticas empresariales, sino también el actual paradigma de desarrollo a partir del rol que juega la pequeña empresa en los procesos de desarrollo de los países emergentes. Sin embargo, es importante resaltar que durante los últimos dos años el Estado venezolano viene diseñando e implementando políticas dirigidas a fortalecer las pequeñas empresas, con el propósito de abrir la economía y el mercado nacional a la competencia y a la inversión de nuevos actores”.
Carmen Añez Hernández, Socióloga, Magíster en Intervención Social e Investigadora del Centro de Estudios de la Empresa de la Facultad de Ciencias Económicas, y Sociales de la Universidad del Zulia presentó un avance del proyecto de Investigación sobre estrategias de flexibilización laboral Aplicadas por las Empresas de Confección de Ropa Casual, ubicadas en Maracaibo.
El propósito del trabajo es el de caracterizar a las pequeñas empresas de confección de ropa, en cuanto a la organización del trabajo, a su competitividad, y a las estrategias referidas a las relaciones laborales.
Los resultados de las investigaciones reflejan, que dichas empresas son pequeñas unidades productivas, caracterizadas por baja dotación de capital, tecnología obsoleta, producción artesanal y una combinación de fuerza de trabajo asalariada y
familiar. Se concluye que en estas formas de producción no existe una relación laboral formal con sus trabajadores, que más bien queda al libre albedrío de los dueños, desdibujándose así los derechos laborales lo cual implica que se elimina la protección laboral, económica y respecto a la seguridad social.
Añez indica que se quiere alcanzar una mejor distribución del ingreso que propicie el logro del equilibrio económico y la reactivación del aparato productivo. Para alcanzar estos propósitos entre las líneas de acción se encuentra la “protección y fomento de la economía social, como una estrategia para la democratización del mercado y el capital” en tal sentido, se busca la participación en el mercado de nuevos actores económicos, tales como empresas familiares, asociaciones comunitarias, cooperativas, pequeños empresarios, entre otros.
“Bajo esta premisa, en los últimos años el país ha sido testigo de un crecimiento acelerado de pequeñas empresas conducidas por un nuevo tipo de empresario emergente; según FUNDES (2004), se han creado alrededor de 8.701 pequeñas empresas y 2.013 medianas”.
Las empresas se ocupan “de la transformación (diseño, corte y costura) de la tela, cuero, y otros materiales provistos por la industria textil” (Sandrea y Boscán, 2004:341). A pesar del número significativo establecido en el mencionado municipio, el nivel de desarrollo de estas empresas ha sido lento y desigual en términos de productividad y competitividad. Esto se evidencia en las características de sus organizaciones, en su funcionamiento, en su precaria tecnología, entre otros aspectos, situación que genera su fin prematuro en la mayoría de los casos, provocando inestabilidad e incertidumbre en la fuerza de trabajo.
Metodología utilizada
La información recoge la estructura y dinámica de las pequeñas unidades productivas que son emprendidas con muy poco capital y operan al margen de la legalidad, han sido poco estudiadas en la realidad venezolana.
Las microempresas de confección de ropa fueron tomadas como unidades de análisis, ya que tienen en común la condición de ser microempresas familiares, que se caracterizan por generar una actividad con fuerza de trabajo (compuesta en su mayoría por parientes) excluida del mercado formal de trabajo; el número de ocupados por unidad es muy pequeño, en promedio de 5 trabajadores, y cuando existe una demanda que rebasa su capacidad productiva, contratan máximo tres trabajadores hasta cumplir con la producción.
COMPETITIVIDAD
La investigadora expresa que de acuerdo a algunos señalamientos específicos, en una economía globalizada resulta difícil que una empresa por sí sola alcance y mantenga niveles de competitividad.
En este sentido, es necesario reformular los modelos gerenciales, con el fin de implantar estrategias, de cómo competir, de alianzas para compartir responsabilidades, entre otras, y así, adaptarse a las incertidumbres y exigencias de los mercados.
Desde esta óptica, las empresas se están transformando en redes descentralizadas con cierto grado de autonomía, estructurando redes de proveedores y distribuidores que, de acuerdo con Gamboa et al (2003:309), “tienen como objeto asegurar la colaboración de empresas de menos tamaño con la empresa líder en el suministro o en la distribución”.
Algunos análisis sostienen que “el 79% de las PYMES presentan debilidades de estrategias, 7 de cada 10 pequeñas y medianas empresas, no contemplan dentro de sus políticas el entrenamiento empresarial, y no consideran el apoyo tecnológico, organizacional como una inversión, sino como un gasto, o propio de las élites empresariales”.
En Venezuela existe una política nacional relacionada con el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, en la cual se presentan aspectos relevantes tales como financiamiento,
apoyo tecnológico, capacitación para los pequeños empresarios y sus trabajadores, entre otros aspectos.
Empleo a tiempo parcial
En general se asocia a las pequeñas y medianas empresas con la creación de empleo. En el sector confección se dice que es intensivo en mano de obra, generalmente de baja calificación, lo que permite catalogarlo como un importante generador de puestos de trabajo, aunque por lo general éste pague salarios mínimos. La participación de estas empresas en la creación de empleo, se relaciona con la modalidad de contratación temporal que vienen aplicando.
La contratación temporal y la movilidad laboral es una estrategia constante, que utilizan las empresas para desembarazarse de la creación de empleos indefinidos, es decir, aquellos que corresponden a un empleo normal para el que se contrata un asalariado estable a tiempo completo y devengando los beneficios estatuidos en las leyes que rigen la relación laboral.
Los contratos de trabajo son atípicos, no se formalizan, propiciando una alta discrecionalidad por parte de los dueños de la empresa para la contratación y terminación de la relación laboral, lo cual ocasiona inestabilidad laboral, a pesar de los niveles de exigencias y presión por aumentar la cantidad y mejorar la calidad de la producción.
La intensidad del trabajo en las pequeñas empresas de confección de ropa, se logra por la vía del mandato, de la forma de contratación y con los mecanismos de fijación salarial. Al menos dos formas se pueden destacar: el pago por producción y las metas de producción.
La jornada laboral excede las ocho horas de trabajo normal, los trabajadores no cuentan con horas de descanso, hasta el punto que la hora del almuerzo no es respetada, de tal manera que, para cumplir con su cuota de producción, prefieren permanecer en su puesto para no interrumpir su labor.
Resulta claro que en las pequeñas empresas de confección de ropa no se han realizado cambios modernizadores en la organización del trabajo, en la tecnología, entre otros aspectos, pero sí se han realizado acciones flexibilizadoras para endosar a los trabajadores el incremento de la productividad, aunque realicen tareas parceladas.
Entre otro puntos la autora concluye que las pequeñas empresas de confección de ropa, desde el punto de vista gerencial, están inmersas en un híbrido conformado por principios del taylorismo y de flexibilización, lo cual no les garantiza participar en el mercado y competir de acuerdo con los parámetros exigidos en la actualidad.
Algunas Observaciones
La mayoría de las pequeñas empresas de confección de ropa son iniciativa de un grupo familiar o de la experiencia de un profesional que adquirió su conocimiento como trabajador en una gran empresa de confección.
En estas organizaciones existe un alto grado de flexibilidad en el uso de la fuerza de trabajo, materializada en la amplia movilidad de los puestos de trabajo, en el libre uso de horas extras, en la disminución del descanso o recuperación del trabajador, en las formas de contratación y en la asignación de las remuneraciones.
(( PUBLICADO EN DIARIO DE LOS ANDES)))
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