Pitonisos económicos anunciaron el debacle
Lo irónico: a más bolívares menos ingresos
*** En la euforia del gobierno revolucionario cuando el presidente Chávez decía misa y todo el mundo se la escuchaba los técnicos anunciaron que con las políticas de su administración, Venezuela iba camino hacia el Sur, pero sus segundonos utilizando todos los medios negaron la posibilidad. Hoy ya se ha recorrido un buen trecho hacia el abismo.
Al Banco Central no le quedó otra salida si no aceptar, después de muchos ajustes, que el valor del (bolívar fuerte) había caído considerablemente en tan sólo seis meses. Indican sus estimaciones que el bolívar fuerte ya no tiene el mismo poder adquisitivo de 100 céntimos duros, su poder tan sólo llega a 85 céntimos al habérsele evaporado 15 céntimos de su valor.
Los resultados de esa medida metida por los ojos a los venezolanos, vendida como las panacea para controlar la economía, otra más de las muchas que no han servido en el gobierno revolucionario, no podía tener otro final. Existe un comentario generalizado, no aceptado oficialmente, que alguien tuvo la brillante idea (la de los tres ceros) de plagiársela de una tesis de grado de un estudiante colombiano en su país y edulcorada en alto gobierno de Venezuela.
Queda para la historia la cadena televisiva de Gastón Parra Luzardo en diciembre del 2007 cuando afirmó el alumbramiento de una nueva moneda con la que se iniciaría “una economía fuerte” para “un país fuerte” y en su clímax aseguró: “La reconversión monetaria es una expresión del compromiso que asume el BCV y el Ejecutivo Nacional para fortalecer la moneda”, e inmediatamente los ventrílocuos del gobierno comenzaron a repetirlo por todos los medios.
En esta botija bendita por el cielo, donde sale real de todos lados, nadie tomó en serio la alarmante suma que extra oficialmente se dice costó la puesta en marcha la famosa idea de la reconversión monetaria. Los números por algunos indicados llegan a 310 millones de dólares desembolsados por la Asamblea Nacional (por la parte oficial) y unos 400 millones de dólares por el sector privado para adecuar todos los sistemas a tres ceros, con lo que también pasará a la historia los ceros más caros del mundo.
La política del regateo
La brillante idea del Ministro de Agricultura, el mismo que no ha visto parir una vaca, sobre la política del regateo para bajar la inflación, quizás tuvo su inspiración en las políticas iniciadas por otros técnicos en esa área pertenecientes al ministerio de finanzas..
Para inicios del 2007 el alto gobierno anunció y puso en práctica medidas para restringir el dinero con lo que buscaba eliminar que grandes cantidades de dinero anduvieran a la caza de muy pocos productos para darle un parado a la alza de los precios, pero se les olvidaba que el cáncer se encontraba en la ruina a la que habían conducido el aparato productivo y peor aún con su política de arrasar con todo, continuaban manteniendo el discurso contra la empresa privada, la nacionalización y la toma de los centros productivos, los pocos que habían, por parte de las bandas fascistas apoyadas por los brazos armados del mismo gobierno.
Ahora con la política del regateo me imagino que el patrón convocará a lo empleados para regatearles aún más su salario, los sindicalistas revolucionarios le regatearan la gobierno que no les aumente mucho con la que evitarán tener dinero par las compras, cuando llegue el empleado de Cadafe con el alicate a corta la electricidad la ama de casa se le ‘reguindará’ de la escalera para regatearle la factura y asimismo que ni se le ocurra a Aguas de Mérida subir la tarifa por que todos los merideños le van a pegar una llorada tan grande que con sus lágrimas ahogaran el Sur del Lago.
En ese mismo orden, en este gobierno que se ven cosas tan dislocadas, los gobernadores, diputados, legisladores, concejales y ministros le pedirán a sus oficinas administrativas que les rebajen las altas dietas, los altos bonos por comida, pasajes, gastos de representación y vehículos para no tener muchos bolívares con los que presionarán los precios y por supuesto eliminarán las ayudas a los más necesitados porque estos con los reales también irán en busca de productos y el gobierno no quiere que la inflación suba en época de elecciones.
Entonces, para cerrar este análisis, las medidas conocidas como incremento de las tasas de interés, las intervenciones de las operaciones con las tarjetas de crédito, la proporción de los depósitos bancarios, el anunció de bajar el gasto, la venta de bonos y otros papeles, control de cambio y control de precios no tuvieron otro resultado si no el esperado por los mismos técnicos sensatos, no ilusorios gubernamentales, porque la inflación a esta altura del 2008 va a pasaos agigantados de 15.1 por ciento con la tendencia de un cierre sobre el 30 por ciento para finales de año convirtiéndose en la más alta de América Latina.
Yo no fui
Uno de los especialistas y técnico sobradamente demostrado por sus exposiciones, como es José Guerra, dejó entrever en un programa de televisión la pequeña frase de “yo no fui” como tratando de indicar que a tiempo él y otros más advirtieron lo que en sus propias palabras bautizó como una “reconversión chucuta”.
Y es que mucho antes, también otro técnico de la altura de Domingo Maza Zavala, había expresado que “no había condiciones para lanzar al mercado una moneda fuerte porque había primero que enfrentar las causas de fondo, se confía en medidas monetaristas para combatir la inflación toda vez que hay que crear un clima que estimule la inversión y la producción privada”.
Por último, el valor del bolívar fuerte será menos a finales de año, cuando se dispare en este semestre la diarrea de desembolsos (petrodólares) a la economía local para tratar de conquistar votos en la campaña electoral que se avecina tratando de conquistar el mayor número de gobernaciones y alcaldías, aunque en enero se amanezca aún más empobrecidos..
(((PUBLICADO EN DIARIO DE LOS ANDES)))
Lo irónico: a más bolívares menos ingresos
*** En la euforia del gobierno revolucionario cuando el presidente Chávez decía misa y todo el mundo se la escuchaba los técnicos anunciaron que con las políticas de su administración, Venezuela iba camino hacia el Sur, pero sus segundonos utilizando todos los medios negaron la posibilidad. Hoy ya se ha recorrido un buen trecho hacia el abismo.
Al Banco Central no le quedó otra salida si no aceptar, después de muchos ajustes, que el valor del (bolívar fuerte) había caído considerablemente en tan sólo seis meses. Indican sus estimaciones que el bolívar fuerte ya no tiene el mismo poder adquisitivo de 100 céntimos duros, su poder tan sólo llega a 85 céntimos al habérsele evaporado 15 céntimos de su valor.
Los resultados de esa medida metida por los ojos a los venezolanos, vendida como las panacea para controlar la economía, otra más de las muchas que no han servido en el gobierno revolucionario, no podía tener otro final. Existe un comentario generalizado, no aceptado oficialmente, que alguien tuvo la brillante idea (la de los tres ceros) de plagiársela de una tesis de grado de un estudiante colombiano en su país y edulcorada en alto gobierno de Venezuela.
Queda para la historia la cadena televisiva de Gastón Parra Luzardo en diciembre del 2007 cuando afirmó el alumbramiento de una nueva moneda con la que se iniciaría “una economía fuerte” para “un país fuerte” y en su clímax aseguró: “La reconversión monetaria es una expresión del compromiso que asume el BCV y el Ejecutivo Nacional para fortalecer la moneda”, e inmediatamente los ventrílocuos del gobierno comenzaron a repetirlo por todos los medios.
En esta botija bendita por el cielo, donde sale real de todos lados, nadie tomó en serio la alarmante suma que extra oficialmente se dice costó la puesta en marcha la famosa idea de la reconversión monetaria. Los números por algunos indicados llegan a 310 millones de dólares desembolsados por la Asamblea Nacional (por la parte oficial) y unos 400 millones de dólares por el sector privado para adecuar todos los sistemas a tres ceros, con lo que también pasará a la historia los ceros más caros del mundo.
La política del regateo
La brillante idea del Ministro de Agricultura, el mismo que no ha visto parir una vaca, sobre la política del regateo para bajar la inflación, quizás tuvo su inspiración en las políticas iniciadas por otros técnicos en esa área pertenecientes al ministerio de finanzas..
Para inicios del 2007 el alto gobierno anunció y puso en práctica medidas para restringir el dinero con lo que buscaba eliminar que grandes cantidades de dinero anduvieran a la caza de muy pocos productos para darle un parado a la alza de los precios, pero se les olvidaba que el cáncer se encontraba en la ruina a la que habían conducido el aparato productivo y peor aún con su política de arrasar con todo, continuaban manteniendo el discurso contra la empresa privada, la nacionalización y la toma de los centros productivos, los pocos que habían, por parte de las bandas fascistas apoyadas por los brazos armados del mismo gobierno.
Ahora con la política del regateo me imagino que el patrón convocará a lo empleados para regatearles aún más su salario, los sindicalistas revolucionarios le regatearan la gobierno que no les aumente mucho con la que evitarán tener dinero par las compras, cuando llegue el empleado de Cadafe con el alicate a corta la electricidad la ama de casa se le ‘reguindará’ de la escalera para regatearle la factura y asimismo que ni se le ocurra a Aguas de Mérida subir la tarifa por que todos los merideños le van a pegar una llorada tan grande que con sus lágrimas ahogaran el Sur del Lago.
En ese mismo orden, en este gobierno que se ven cosas tan dislocadas, los gobernadores, diputados, legisladores, concejales y ministros le pedirán a sus oficinas administrativas que les rebajen las altas dietas, los altos bonos por comida, pasajes, gastos de representación y vehículos para no tener muchos bolívares con los que presionarán los precios y por supuesto eliminarán las ayudas a los más necesitados porque estos con los reales también irán en busca de productos y el gobierno no quiere que la inflación suba en época de elecciones.
Entonces, para cerrar este análisis, las medidas conocidas como incremento de las tasas de interés, las intervenciones de las operaciones con las tarjetas de crédito, la proporción de los depósitos bancarios, el anunció de bajar el gasto, la venta de bonos y otros papeles, control de cambio y control de precios no tuvieron otro resultado si no el esperado por los mismos técnicos sensatos, no ilusorios gubernamentales, porque la inflación a esta altura del 2008 va a pasaos agigantados de 15.1 por ciento con la tendencia de un cierre sobre el 30 por ciento para finales de año convirtiéndose en la más alta de América Latina.
Yo no fui
Uno de los especialistas y técnico sobradamente demostrado por sus exposiciones, como es José Guerra, dejó entrever en un programa de televisión la pequeña frase de “yo no fui” como tratando de indicar que a tiempo él y otros más advirtieron lo que en sus propias palabras bautizó como una “reconversión chucuta”.
Y es que mucho antes, también otro técnico de la altura de Domingo Maza Zavala, había expresado que “no había condiciones para lanzar al mercado una moneda fuerte porque había primero que enfrentar las causas de fondo, se confía en medidas monetaristas para combatir la inflación toda vez que hay que crear un clima que estimule la inversión y la producción privada”.
Por último, el valor del bolívar fuerte será menos a finales de año, cuando se dispare en este semestre la diarrea de desembolsos (petrodólares) a la economía local para tratar de conquistar votos en la campaña electoral que se avecina tratando de conquistar el mayor número de gobernaciones y alcaldías, aunque en enero se amanezca aún más empobrecidos..
(((PUBLICADO EN DIARIO DE LOS ANDES)))
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