martes, 19 de junio de 2007

HUMANOS CONTRA DIOS

HUMANOS CONTRA DIOS
Si a los hombres occidentales le quitaran la Biblia y los diferentes escritos en los que han plasmado la idea infinita de un Ser Supremo volverían a crear otros dioses, porque es más sencillo tener siempre a quien recurrir para que resuelva los problemas.
Dios es fe, sí eliminármos este concepto de su cerebro se acabarían los dioses y todos los seres que hacen sus veces.
La diferencia en la escala animal de los hombres, con el resto, es que el cerebro del hombre tiene en sus células la cualidad o en todo caso ha desarrollado la capacidad de pensar.
El cerebro del hombre, comparativamente, es el más grande, sólo superado en muy pocos casos, por algunos animales inferiores como el del elefante. No creo, hasta el momento, que eso indique su capacidad de creación.
Dios es creación y el hombre evoluciona a partir de la creación de nuevos concpetos. Cada día compite entre sí por crear nuevas formas y adelantos que en la mayoría de las veces lleva inscrito su propia destrucción.
Es dificil pensar en un auditórium lleno de vacas, rinocerontes, perros y otros animales preparados para ejecutar la Novena Sinfonía de Bethoven o una cabra delante de un liezno empezando a fijar los primeros trazos de una Mona Liza, pero no se puede negar que entre ellos exista la armonía de algo que se pueda llamar música.
Es la evolución que alcanzó el hombre, la que lo convierte en competidor con Dios. Hoy, ya no es necesario la copulación de un macho con una hembra para la conpceción de un ser de su misma especie. En los laboratorios se ha comprobado a través de la manipulación genética la creación de un ser entre dos hembras muy a pesar de los machos.
Se puede pensar que para el humano es ya un peso cargar sobre su espalda cinco mil millones de años de evolución y 300 millones de caminar erguido lo que lo convierte en una especie con capacidad para observar de otra manera el universo y su relación con los mundos que lo rodean.
El hombre será más Dios el día que logre decodificar los sonidos que emiten los animales y puedan comunicarse con ellos, quizás en ese momento se logre tener conciencia de la evolución a la que se que tenido oportunidad de alcanzar.
De mi Libro: INFINITO

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