domingo, 12 de julio de 2009

INFINITA CECILIA

Infinita Cecilia

Muchas veces uno se promete no escribir más, pero es una elixir que embriaga la mente y la promesa queda truncada cada vez que se tiene un teclado al alcance. La negativa de hacerlo es porque pareciera que vientos desérticos resecan el alma sensible de la humanidad convirtiéndola en una masa amorfa inyectada de todo los mecanismos para la maldad por lo que la insensibilidad se apodera de los que ostentan el poder y pareciera que la salida del túnel está cada vez más lejana.

Quienes viven por la libertad y la democracia, la oscuridad que rodea la desgracia no les permite ver millones de luciérnagas, unas con mayor brillantes que otras, que son los faros en la noche larga y tormentosa que alumbran para ver en que se convierten los gobiernos militaristas de corte nacional-socialista.

La brillantes de Cecilia García Arocha (Rectora UCV) dejó en el presente y para el futuro la afirmación de la calidad moral y profesional de la mujer venezolana. Con gallardía hizo sentir el gélido gesto de la autonomía que tiene una mujer para hacer valer sus derechos y los de sus representados ante unos petulantes que ganaban indulgencias ante el Ministro de Educación Superior, (lamentablemente titular de la principal casa de estudios) quien quedó como el recadero.

Por Cecilia (me disculpo por el tuteo) y por millones como ella es que sigo insistiendo y así lo digo y escribo en cada oportunidad, tal como lo dejé plasmado en mi último libro INFINITO. Esta patria tiene salvación y vendrá de la mano de una mujer, porque se han preparado para dirigir con una bitácora mejor programada a este barco que capitaneado por los hombres nunca ha terminado de salir de una tormenta para entrar en otra. Por ella (Cecilia) y para el resto de las dignas mujeres venezolanas (ahora es que hay) transcribo el último capítulo de INFINITO, titulado: El Final.

“El final llegará tarde o temprano. Los tiranos nunca piensan en ello, por eso arrecian su maldad y esa es una diferencia abismal entre los gobiernos militaristas-totalitarios y los sistemas democráticos.

El más necio puede darse cuenta que el día de la caída está por venir, porque es una ley de la evolución, el cambio eterno e inmutable del universo, de las cosas, de los hombres.

Cuando una mayoría apoyó el discurso de la revolución fue por ser creyentes de la evolución, porque las revoluciones son de los hombres inteligentes, nunca se pensó en miserables resentidos con discursos obsoletos, con hambre de poder.

La lucha está virgen y se plantea en términos de divulgación científica, de propagación filosófica, de mejoramiento de estándares de vida, de la libertad del ser humano y su entorno bioético.

Es con al ciencia, la educación y la cultura con las que se liberan los pueblos. Es de los centros de enseñanza de donde deben salir los mejores timoneles de la sociedad y su gobierno. Basta de tener a las liebres corriendo detrás de los perros o los burros dirigiendo el coro, -con el perdón del cuadrúpedo-; existen paraulatas sopranos que lo hacen muy bien en cualquier época del año.

Es en las aulas donde germina el talento sin distingo de color ni de credos. Allí, los resultados no dependen del machismo sino del razonamiento, del análisis. Lo que hace pensar en que, visto los resultados de la representación masculina en Miraflores, es hora de fijar la mirada en otro rumbo.

No hay quien provoque más recelo en una mujer, que otra mujer, no existe ser que toque las fibras más profundas de la moral de los hombres que la posición frontal de la feminidad. Es la hora de reconocer, sin falsas cuotas de poder, que existen heroínas con capacidad para entregarles la principal gerencia del Estado, porque además, no existe otro ser para entender las limitaciones de los hombres que una mujer y nadie podrá compenetrarse más con la necesidad de las madres desamparadas que otra que lo siente y lo padece.

Venezuela y los venezolanos necesitan a alguien que estremezca sus fibras morales para sacarlos del marasmo en que se encuentran. Se necesita pedir con valentía a la población para que se dejen de estar consintiendo las entrepiernas todo el día y por el contrario se incorporen a la lucha para conquistar una mejor vida, un estatus más digno y así desechar el trato de mantenidos que le otorga interesadamente el régimen absolutista cuando deja caer mendrugos de sus banquetes.

Todo se puede plantear y llevar al campo de la experimentación en los sistemas de vida que brinda la democracia como sistema de gobierno, porque en democracia se discute con el contrario con lo cual se le respeta, he aquí la gran diferencia con el actual sistema bolivariano que agobia y arruina al país. Con éste, ante cualquier disidencia se le imputa y se le persigue allanándole su intimidad. De esta manera nunca habrá paz, ni sosiego. La lucha está virgen. Lo importante está por venir”.

No hay comentarios: