
La presión internacional no afecta a las nuevas autoridades
La pregunta que incendió la pradera en Centro América
“*** “¿Está usted de acuerdo que en las elecciones generales de noviembre del dos mil nueve, se instale una cuarta urna para decidir sobre la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente que emita una nueva Constitución de la República, sí o no?”
Hasta ahora sólo hay presunciones y se da por descontado que se conozca la verdad sobre si Manuel Zelaya Rosales, presidente legítimamente electo y a quien se le vencería su mandato en el mes de noviembre próximo se dejó embaucar por el presidente Hugo Chávez quien es conocido por sus ambiciones expansionistas o si por el contrario el presidente Chávez no tuvo nada que ver y que las protestas de los hondureños en contra del huésped de Misia Jacinta, es producto de las políticas manejadas desde el imperio maluco del norte.
La realidad es que el Presidente Zelaya, sin entrar a juzgar otras serie de informaciones que traen los cables internacionales, pensó que el pueblo hondureño en su totalidad sufría de deficiencia mental o acaso era tan manso como el venezolano al que le han metido cada estrike dejándolo ciego, sordo y mudo y es empujado como borregos al matadero.
Es extraño que haya actuado de esa manera el señor Presidente, toda vez que este señor Zelaya, proviene de familias burguesas y por lo tanto con estudios suficientes para tener claridad de su proceder, a menos que haya pasado por alguna misión chavista y le hayan otorgado el título.
Los poderes funcionan en Honduras
Para los jóvenes en Venezuela es posible que le suene extraño lo de la alternabilidad y la independencia de los poderes puesto que en el gobierno de su eminencia, Hugo Chávez, ya tiene 10 en el poder y sólo han visto que una sola voz es la que legisla, administra, juzga, acusa, sentencia y priva de libertad ante la impavidez de los miembros de los llamados poderes: judicial, fiscalía, poder moral, contralor y asamblea nacional.
En Honduras, -un país con un poco más de siete millones de habitantes y con gran influencia norteamericana en la sociedad civil y en el ejército-, el respeto a los poderes constituidos es casi otra norma. De ellos, salió la prohibición del referéndum, -escondido bajo el manto de una encuesta-, que le daría a Selaya, al igual que le funcionó a Hugo Chávez y a través de él impuesto en Bolivia, Ecuador, Nicaragua, tutorado desde La Habana por los hermanos Castro, la oportunidad de lanzarse de nuevo como candidato a la presidencia y bajo los intríngulis desarrollado y probados en Venezuela, continuar gobernando por la eternidad, como es el caso local, adornado satíricamente con las bondades de la democracia.
Traidor a la patria
Sus maniobras no le permitieron, a este latifundista con pinta de charro, leerse el artículo 4 de la Constitución de su propio país o en todo caso escuchar ciegamente los asesoramientos que le llegaban desde más allá de sus límites patrios y procedió a lo “jalisco” a ordenar la consulta de “la cuarta urna” desobedeciendo una sentencia del Supremo, lo que llevó al General Vásquez a desobedecer la orden por considerarla en contra de la Ley, cuando lo envió a recoger el material electoral, que según los cables internacionales, llegaba desde Venezuela. Es oportuno aquí, detenerse a otear la actitud de los militares venezolanos que antes de mantener esa moral, pareciera que ruegan porque los envíen a ejecutar los desafueros del Comandante Presidente, invadiendo fundos productivos, atropellando a los civiles, cosechando en los organopónicos, recogiendo los huevos en los gallineros verticales y al final sirviendo de expendedores de productos agrícolas en los mercados campesinos, mientras que las fronteras están desguarnecidas.
El controversial texto del artículo 4 de la Constitución hondureña indica que está prohibida la reelección y califica de traidor a la patria a toda aquella persona que de forma directa o indirecta intervenga o tan siquiera proponga esas aspiraciones, prohibición expresa esta que el presidente Zelaya no acató y por lo que el Supremo sentenció la ilegalidad de de la pregunta con su anexo de la urna cuatro, por lo que el comandante del ejército se negó y la que obvian en sus discursos, tan siquiera mencionar, los militaristas Chávez, Ortega y todo el combo de seudo socialistas que le cayeron en cayapa a las nuevas autoridades hondureñas.
Finalmente como civilista se tiene que condenar cualquier golpe de estado y así se deja constancia, pero también es condenable la actitud imperialista del nuevo Busch latinoamericano que despacha desde el palacio de Miraflores. Sus amenazas de enviar tropas, sus afirmaciones de intervenir directamente en la auto determinación del pueblo de Honduras y ya comprobado su ingerencia en otros país de la región debería de ser sancionado por los organismos internacionales, ante la complacencia y total entrega de los integrantes de los poderes, otrora independientes de esta república, convertida a su vez, en el latifundio de la familia Chávez.
OEA EN CONTRA DE LOS HUMILDES
Ante el eminente lanzamiento del señor Insulsa a la reelección y en vista de los oídos sordos que ha tenido ante tanta denuncia de la violación de la Constitución por parte del presidente Chávez y el guerrillero Ortega de Nicaragua bien le valdría leer y hacer suya la letra de la Constitución Nica: “Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador, ni a quienes asuman funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas o usando medios o procedimientos que quebranten la Constitución y las leyes establecen. El pueblo tiene el derecho a recurrir a la insurrección en defensa del orden constitucional”. Si a este articulado se le agrega el 350 de la Constitución venezolana, Insulsa, debería de empezar por Venezuela a poner orden y hacer cumplir las leyes existentes y no haberse plegado a la orgía montada por los –albánicos- en una especie de cayapa y amenaza perrúnica ante la presencia de un Chihuahua, pero que para desgracia de los imperialistas latinoamericanos opresores, este pequeño can les salió con pedigree.
1 comentario:
Saludos, camarada y amigo sus artículos muy interesantes pero con todo y eso es mas de lo mismo es el pan de cada día, este mundo supuestamente modernizado y dizque civilizado no termina de entender que ni el propio Cristo regresando lo acomodara, mientras existan los perros de la guerra, los consumidores de coca, y los hambre adores capitalistas de la humanidad nada lograra cambiar el afán de hacerse rico a costillas del desposeído, por eso cuando personas como el señor Zelaya toca temas de cambiar el sistema q toca los interese oligárquicos es considerado enemigo de la humanidad, así pues HONOR Y GLORIA A LOS VALIENTES Q DESAFIAN EL PODER DEL IMPERIO.
Entonces el incendio lo prendio, cambio de constitución. o no.
suerte señor Ragun
Publicar un comentario