Según un trabajo de investigación
Estiman de los precios para adquirir los macronutrientes
*** Una mirada superficial al proyecto presentado por la especialista deja ver que para antes de julio de 2007 la familia tipo manejaba un presupuesto de 766.748,65 bolívares con lo que podía cubrir sus gastos de alimentación mensuales que los situaba en 230.024,59 y el restante lo destinaba a cubrir gastos de vivienda, salud, educación, entre otros. Hoy la canasta familiar pasa y mucho del millón, sólo un año después del análisis.
Uno de los derechos humanos más apremiantes, explica Milena Agostinelli investigadora de la Escuela de Dietética de la Universidad de Los Andes en su proyecto “Estimación de los precios latentes de los macronutientes en un modelo de seguridad alimentaria”, es sin lugar a dudas la seguridad alimentaria, para afirmar este principio se afianza en las definiciones de la FAO y la OMS citándolos textualmente.
El costo de las canastas presentado por el Instituto Nacional de Nutrición, explica Agostinelli, es una aproximación monetaria de lo que requiere una familia promedio venezolana para satisfacer el valor calórico total consumiendo únicamente los alimentos de la canasta referida. Así cuando se calcula la Canasta Alimentaria Normativa (CAN), significa que ese es el monto requerido para satisfacer 2.300 Kc/día per capita para una familia de cinco miembros sin considerar el género ni la edad de cada uno.
“Los requerimientos nutricionales de nutrientes están expresados en kilocalorías, sin embargo su precio se desconoce. En ese sentido se configura un modelo que permite su estimación considerando los diversos macronutrientes, proteínas animales (PA), proteínas vegetales (PV), grasas (GR) y carbohidratos (CH) que conforman el total calórico requerido”.
Para la investigadora el valor de la referencia calórico es una combinación lineal de los macronutrientes, PA, PV, GR y CH (...) para el valor total calórico sugiere que el aporte de energía protéica debe ser alrededor del 12%, las grasas entre el 20% y 30%, y la diferencia es el aporte que deben tener los carbohidratos, que para el presente trabajo utiliza el 30% para el aporte de grasas.
Algunos rasgos metodológicos
En resumen se puede observar algunos rasgos que la investigadora plantea en su trabajo como: el precio de un bien, no importa el tipo de economía, es consecuencia de las características del mismo. Aún cuando el comprador o vendedor no lo perciban, un bien que contiene diversos componentes tendrá un precio que será función del valor asignado a cada uno de ellos.
Esto explicado por la investigadora es visto como: “cuando se paga X cantidad de bolívares por un kilo de arroz, no sabemos qué tanto del dinero es por concepto de proteína vegetal, grasas o carbohidratos”. (...) las variables latentes representan conceptos no observables directamente tales como inteligencia, paisaje, clase social, educación, rendimiento.
Agostinelli también recurrió a Bollen (1989), E. Abascal F. (2003), Joreskog (1977) para la utilización de un modelo de ecuaciones estructurales con variables latentes endógenas y exógenas para analizar las relaciones entre democracia política e industrialización en países desarrollados.
Así tienen que, en el modelo desarrollado, el precio de un alimento depende de la cantidad y el precio de cada unos de sus nutrientes. Es decir el precio del alimento puede ser expresado como la suma de las cantidades multiplicadas por los precios de sus macronutrientes, más las cantidades multiplicadas por los precios de sus micronutrientes.
Datos y resultados
Indica en el proyecto Agostinelli que para las estimaciones de los precios, por unidad de kilocaloría, de la PA, PV, las GR y los CH se utilizaron los precios de un kilogramo de cada uno de los 50 alimentos que formaban parte de la CAN para el mes de agosto del 2003 en la ciudad de Mérida.
“Los precios fueron obtenidos del INN y, llevados a precio por kilogramo junto con su contenido de macronutrientes. El aporte de macronutrientes por cada kilogramo de parte comestible del alimento se obtiene de la Tabla de Composición de los Alimentos del INN (2001); los gramos se llevan a kilocalorías utilizando los coeficientes energéticos o valores de Atwater conocido como el trío de valores 4-9-4 en donde un gramo de PA o PV aporta 4 kilocalorías, 1 gramo de GR aporta 9 kilocalorías y 1 gramo de CH aporta 4 kilocalorías”.
Se pudo notar, observando la ecuación, que el precio de la PA es más que el doble de la PV, a su vez el precio de la PV es cuatro veces más alto que el de las GR y siete veces más alto que el de los CH, lo que explica los desequilibrios dietéticos que surgen en la composición intuitiva o práctica de la dieta de la mayor parte de los venezolanos que tienen que lidiar con presupuestos reducidos.
Entre otros logros finalmente se obtuvo que: “Las estimaciones de los precios de las kilocalorías de cada macronutriente permiten desarrollar un modelo de seguridad alimentaria que con suma facilidad visualiza la condición de seguridad que se encuentra un individuo, una familia, una comunidad o un país”.
Algunas Conclusiones
En el desarrollo del proyecto lograron el uso de un modelo de regresión múltiple, la estimación de los precios por kilocaloría de PA, PV, GR y CH de los alimentos que conforman la CAN.
Se construyó la Tabla de Valores de Referencia de Energía y Macronutrientes para la población venezolana por grupo de edad y género que tiene el INN, incorporando los valores sugeridos de proteínas.
Se determinó el Gasto Discriminado por Macronutriente, es decir el gasto en bolívares que se requiere para satisfacer cada uno de los macronutrientes con la ponderación adecuada que permita un estado nutricional adecuado.
Y se determinó el Ingreso Mínimo Requerido, que mide la cantidad mínima de dinero que debe tener un hogar para destinar el 30% para cubrir los Gastos Discriminados por Macronutrientes y el 70% para cubrir las otras necesidades que tiene el hogar, entre otros aspectos.
Estiman de los precios para adquirir los macronutrientes
*** Una mirada superficial al proyecto presentado por la especialista deja ver que para antes de julio de 2007 la familia tipo manejaba un presupuesto de 766.748,65 bolívares con lo que podía cubrir sus gastos de alimentación mensuales que los situaba en 230.024,59 y el restante lo destinaba a cubrir gastos de vivienda, salud, educación, entre otros. Hoy la canasta familiar pasa y mucho del millón, sólo un año después del análisis.
Uno de los derechos humanos más apremiantes, explica Milena Agostinelli investigadora de la Escuela de Dietética de la Universidad de Los Andes en su proyecto “Estimación de los precios latentes de los macronutientes en un modelo de seguridad alimentaria”, es sin lugar a dudas la seguridad alimentaria, para afirmar este principio se afianza en las definiciones de la FAO y la OMS citándolos textualmente.
El costo de las canastas presentado por el Instituto Nacional de Nutrición, explica Agostinelli, es una aproximación monetaria de lo que requiere una familia promedio venezolana para satisfacer el valor calórico total consumiendo únicamente los alimentos de la canasta referida. Así cuando se calcula la Canasta Alimentaria Normativa (CAN), significa que ese es el monto requerido para satisfacer 2.300 Kc/día per capita para una familia de cinco miembros sin considerar el género ni la edad de cada uno.
“Los requerimientos nutricionales de nutrientes están expresados en kilocalorías, sin embargo su precio se desconoce. En ese sentido se configura un modelo que permite su estimación considerando los diversos macronutrientes, proteínas animales (PA), proteínas vegetales (PV), grasas (GR) y carbohidratos (CH) que conforman el total calórico requerido”.
Para la investigadora el valor de la referencia calórico es una combinación lineal de los macronutrientes, PA, PV, GR y CH (...) para el valor total calórico sugiere que el aporte de energía protéica debe ser alrededor del 12%, las grasas entre el 20% y 30%, y la diferencia es el aporte que deben tener los carbohidratos, que para el presente trabajo utiliza el 30% para el aporte de grasas.
Algunos rasgos metodológicos
En resumen se puede observar algunos rasgos que la investigadora plantea en su trabajo como: el precio de un bien, no importa el tipo de economía, es consecuencia de las características del mismo. Aún cuando el comprador o vendedor no lo perciban, un bien que contiene diversos componentes tendrá un precio que será función del valor asignado a cada uno de ellos.
Esto explicado por la investigadora es visto como: “cuando se paga X cantidad de bolívares por un kilo de arroz, no sabemos qué tanto del dinero es por concepto de proteína vegetal, grasas o carbohidratos”. (...) las variables latentes representan conceptos no observables directamente tales como inteligencia, paisaje, clase social, educación, rendimiento.
Agostinelli también recurrió a Bollen (1989), E. Abascal F. (2003), Joreskog (1977) para la utilización de un modelo de ecuaciones estructurales con variables latentes endógenas y exógenas para analizar las relaciones entre democracia política e industrialización en países desarrollados.
Así tienen que, en el modelo desarrollado, el precio de un alimento depende de la cantidad y el precio de cada unos de sus nutrientes. Es decir el precio del alimento puede ser expresado como la suma de las cantidades multiplicadas por los precios de sus macronutrientes, más las cantidades multiplicadas por los precios de sus micronutrientes.
Datos y resultados
Indica en el proyecto Agostinelli que para las estimaciones de los precios, por unidad de kilocaloría, de la PA, PV, las GR y los CH se utilizaron los precios de un kilogramo de cada uno de los 50 alimentos que formaban parte de la CAN para el mes de agosto del 2003 en la ciudad de Mérida.
“Los precios fueron obtenidos del INN y, llevados a precio por kilogramo junto con su contenido de macronutrientes. El aporte de macronutrientes por cada kilogramo de parte comestible del alimento se obtiene de la Tabla de Composición de los Alimentos del INN (2001); los gramos se llevan a kilocalorías utilizando los coeficientes energéticos o valores de Atwater conocido como el trío de valores 4-9-4 en donde un gramo de PA o PV aporta 4 kilocalorías, 1 gramo de GR aporta 9 kilocalorías y 1 gramo de CH aporta 4 kilocalorías”.
Se pudo notar, observando la ecuación, que el precio de la PA es más que el doble de la PV, a su vez el precio de la PV es cuatro veces más alto que el de las GR y siete veces más alto que el de los CH, lo que explica los desequilibrios dietéticos que surgen en la composición intuitiva o práctica de la dieta de la mayor parte de los venezolanos que tienen que lidiar con presupuestos reducidos.
Entre otros logros finalmente se obtuvo que: “Las estimaciones de los precios de las kilocalorías de cada macronutriente permiten desarrollar un modelo de seguridad alimentaria que con suma facilidad visualiza la condición de seguridad que se encuentra un individuo, una familia, una comunidad o un país”.
Algunas Conclusiones
En el desarrollo del proyecto lograron el uso de un modelo de regresión múltiple, la estimación de los precios por kilocaloría de PA, PV, GR y CH de los alimentos que conforman la CAN.
Se construyó la Tabla de Valores de Referencia de Energía y Macronutrientes para la población venezolana por grupo de edad y género que tiene el INN, incorporando los valores sugeridos de proteínas.
Se determinó el Gasto Discriminado por Macronutriente, es decir el gasto en bolívares que se requiere para satisfacer cada uno de los macronutrientes con la ponderación adecuada que permita un estado nutricional adecuado.
Y se determinó el Ingreso Mínimo Requerido, que mide la cantidad mínima de dinero que debe tener un hogar para destinar el 30% para cubrir los Gastos Discriminados por Macronutrientes y el 70% para cubrir las otras necesidades que tiene el hogar, entre otros aspectos.
(((PUBLICADO EN DIARIO DE LOS ANDES)))
No hay comentarios:
Publicar un comentario