
La mensajera quiere ir a la AN
Una valiente mujer, Rocío San Miguel, hizo una denuncia con pelos y señales, sin rodeos, de frente y sin miedo. Dio datos precisos, nombres y cargos y sitio para comprobar si lo que afirmaba era verdad o por el contrario mentía, en otras palabras hizo lo que tiene que hacer cualquier ciudadano con coraje que quiere lo mejor para la patria.
La preocupación se basó en que las leyes le prohíben a los militares pertenecer a un partido político, pero se conocen que existen muchos raspacueros que quieren congraciarse con el primer mandatario y sin tomar en cuenta la falta en que incurrían se trasladaron a un centro de inscripción del PSUV (partido de gobierno) y se inscribieron.
Según la denuncia, no fue un simple sargento de tropa, la denuncia cuenta que hay comandantes, diferentes oficiales hasta llegar a los Generales, entre ellos el del Core 4 de Anzoategui y 7 del estado Lara o sea la pura crema.
Se desconoce que una vez hecha la denuncia, el motivo por el cual surgió el silencio fuera sepulcral. Se desecha cualquier motivación si fue por lo contundente o por lo grave de la misma, pero realmente no tuvo el revuelo que debería haber tenido una denuncia de esta magnitud si de forma confesa se comprueba la violación de la Constitución y otras leyes de la república por altos personeros y en este caso militares.
A la Asamblea Nacional
Nadie había salido a negar o afirmar esta denuncia, pero nunca falta, como se dijo arriba en este escrito, un raspacuero que para ganarse una palmadita del héroe del Museo Militar y algunos aplausos de sus correligionarios pide la palabra para decir cualquier barbaridad que a su vez es aplaudida a rabiar por sus compañeros de bancada.
Así sucedió. Uno de estos “héroes” que se ha distinguido por su verborrea incontenible, no importa si lo que dice es verdad o mentira bien disfrazada se refirió al caso. Lamentablemente, como en otras ocasiones cuando no los abarca la verdad enfilan sus baterías para atacar al mensajero, pero nunca para aclarar la gravedad de la acusación tratando de crear un mar de confusión en sus ciegos seguidores.
La repuesta no se hizo esperar. San Miguel, ante el ataque inmisericorde, armada de valor y de razón sólo le pidió al diputado que le diera el mismo tiempo y oportunidad en el seno de la Asamblea Nacional para ella defenderse y exponer el caso que los relacionaba. La verdad, 72 horas después de haber sucedido este hecho, al momento de escribir la presente nota, no se ha escuchado o se desconoce que los diputados hayan aprobado la comparecencia de la ciudadana San Miguel.
En definitiva es un acto de cobardía lanzar un ataque personal, cuando se sabe que no se tiene la razón. El cargo para desempeñarse en un curul de la Asamblea Nacional debería de utilizarse para formar leyes con las que los funcionarios adecuados combatan el hampa desbordada, los choros oficiales, el raterismo de calle, los asesinatos a granel, el control de los demás poderes sobre todo el ejecutivo o la revisión de los acuerdos internacionales que hasta ahora es posible que nos hayan entregado a otro país y no lo sabemos porque nadie revisa o fiscaliza lo que el primer mandatario hace en sus giras y los contratos que firma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario